Por el Dr. Rodolfo Pérez Reyes

Nuestra Escuela ha conocido a lo largo de su vida numerosos períodos azarosos, algunos de los cuales han llegado incluso a amenazar su existencia. Todos estos obstáculos han sido superados gracias al esfuerzo conjunto y decidido de profesores y alumnos, siempre convencidos de luchar por una causa justa.
Nace en una época en que parecía posible la independencia económica y técnica de los pueblos pobres. En efecto, las grandes naciones capitalistas salían de una grave crisis financiera, la depresión de 1929 y se acercaban a otra no menos grave, la segunda guerra mundial.
Por esto, la Escuela de Bacteriología, germen de la actual Escuela Nacional de Ciencias Biológicas se inicia con propósitos sociales bien definidos, como se señala claramente en el primer anuario publicado a finales de 1936.



Anuario de 1936

La Escuela Nacional de Ciencias Biológicas tuvo orígenes que influyeron mucho en las características que actualmente las distinguen: gran capacidad para la investigación científica y un pensamiento progresista en sus principales decisiones.

La Bacteriología se desarrolló ampliamente en diversos países a finales del siglo XIX. En México la introdujo Octaviano González Fabela y se empezó a estudiar en forma separada de la medicina, de la farmacia y de la química, lográndose a principios del siglo XX avances en investigaciones bacteriológicas en el pulque, así como en el tifo y la brucelosis, entre otras.

En julio de 1933 una comisión de maestros de la Escuela Nacional Preparatoria de la UNAM elaboró el proyecto para crear la Escuela de Bacteriología, que sería presentado en el Primer Congreso de Universitarios organizado por el Consejo Universitario; sin embargo, los asistentes ocuparon el tiempo en otros asuntos y tal proyecto no pudo ser abordado. Ante esa situación, la comisión de maestros propuso a los dirigentes de la Asociación Procultura Nacional que la escuela se fundara dentro de la Universidad “Gabino Barreda”, planteamiento aceptado por su Rector Vicente Lombardo Toledano.

Que se comenzaron a impartir en 1938: Botánico, Zoólogo, Antropólogo Hidrobiólogo, Entomólogo, Químico Bacteriólogo y Parasitólogo, Médico Rural, Químico Zimólogo e Higienista Dietólogo. En ese mismo año y ante el avance tecnológico en esta área, se le cambio el nombre por el de Escuela Nacional de Ciencias Biológicas, que aún mantiene.




La escuela de Bacteriología inició labores el 28 de enero de 1934, en la calle de Rosales número 26, siendo su primer Director Leopoldo Ancona Hernández y el secretario Diódoro Antúnez Echegaray. Ofrecía una carrera para obtener el título de Bacteriólogo, que se cursaba en tres años.

Para ingresar sólo se requería el bachillerato en Ciencias Biológicas.

A pesar de que la Universidad “Gabino Barreda” tuvo buen desempeño y las carreras que ahí se estudiaban lo hacían con éxito, la Asociación Procultura Nacional acordó transformarla en la Universidad Obrera Nacional, abandonando los cursos de secundaria, preparatoria y profesional para abrir sus aulas a los trabajadores del país, dentro de la tendencia socialista de la educación de esa época. Esta medida fue tomada a finales de 1935 y, como consecuencia de ello, se cancelaron las inscripciones del siguiente año para la escuela de Bacteriología.

El Secretario de Educación Pública, Gonzalo Vázquez Vela, y el Jefe del Departamento de Enseñanza Técnica, Industrial y Comercial, Juan de Dios Bátiz Paredes, la incluyeron en las escuelas con las que iban a integrar el Instituto Politécnico Nacional. De esta manera, inició cursos en 1936, constituyéndose en una de las escuelas fundadoras del IPN.

El paso de la Escuela de Bacteriología por la Universidad “Gabino Barreda” sirvió para que maestros y autoridades conocieran los problemas sociales del país, relacionados estrechamente con las carreras que después se formarían en ella porque no se entendería bien el estudio de la medicina y la enfermería en el IPN si no se aplicara en el medio rural; así mismo, carecerían de sentido los estudios y proyectos de investigación en las áreas de inmunología, alimentos y parasitología.

En 1936 Estanislao Ramírez Ruiz y Roberto Medellín Ostos fueron comisionados para analizar la formación de la carrera de Químico Zimólogo. Este hecho permitió hacer un plan de desarrollo de la escuela para cubrir las necesidades de esta área del conocimiento, en el que se ligaron la bacteriología con las fermentaciones, por lo que en 1937 se le denominó Escuela de Bacteriología, Parasitología y Fermentaciones.

Bajo estas perspectivas se crearon diversas carreras que se comenzaron a impartir en 1938: Botánico, Zoólogo, Antropólogo, Hidrobiólogo, Entomólogo, Químico Bacteriólogo y Parasitólogo, Médico Rural, Químico Zimólogo e Higienista Dietólogo. En ese mismo año y ante el avance tecnológico en esta área, se le cambió el nombre por el de Escuela Nacional de Ciencias Biológicas, que aún mantiene.